
Increíble el paseo por las antípodas, de cuento de hadas... Tal y como se ve en el Señor de los Anillos, y eso que estuvimos en la otra isla... Viaje incesante norte y sur, sin parar, finalmente 1600km de coche en 3 días y medio... Vaya sin comentarios. En cualquier caso, los paisajes merecieron la pena.
Lagos de cristalinas aguas turquesas como no había visto en mi vida acompañados por montañas nevadas, glaciales, visita a las focas y delfines nadando en la orilla del mar a nuestro lado... simplemente naturaleza por todos sitios a niveles i
ncreíbles... La gente (la neozelandesa) derrochando simpatía por todos los costados.
Solo he echado de menos un poco de turismo de aventura, que haberlo, lo había a montones, así, vuelos de todo tipo, espeleología en los glaciales... kayak... en fin, y paseos por los consejos de Mari... lo guardo todo en la memoria, archivado en el apartado de "pendientes de hacer" para el próximo viaje...
