En el nuevo palacete, dónde la habitación tiene puerta...
Bueno, volviendo a mi relato inicial que me disperso, el 20 de enero tuvimos la primera barbacoa en casa, para despedir a Lucía (el cielo de becaria, que antes vivía en mi habitación y Aaron, su novio, encantador también, como buena muestra de canadiense...) Aquí os pongo para que veáis algunas fotitos representativas, de nuestro jardín, de los compañeros de casa que para que los sintais como de la familia y como no podía ser de otra forma son de lo más peculiar...
Peter, el que se encargó de la barbacoa, que ahora veré si sale en alguna foto en primer plano, inconfundible, tiene una cara la mar de simpática, tiene orígenes europeos (su madre es italiana y su padre croata) y gracias a él estoy aprendiendo a marinar la carne para la bbq y ha explorar lo "más peor de la lengua inglesa" que no nos enseña nada más que el argot y todos los sinónimos existenetes para cada taco... vaya palabras, que creo que no puedo decir ni en español...
Huw, el que está por ahí sentado con la guitarra, es el que lleva el contrato de alquiler de la casa y es músico... S
e va de gira a NY este mes que viene y es también muy simpático, o eso me quiero imaginar, porque de la mitad de lo que dice no me entero y la otra mitad se la tengo que preguntar 3 veces antes de entenderle, que debe de pensar que soy medio mongólica... menos mal que le pasa a todo el mundo, porque el chaval, es de Perth, que para que os hagais una idea, queda tan lejos de Sydney como La guerra de Irak de casa... En fin, muy majete, en cualquier caso.
Bueno, a Yin, de origen mitad China, mitad vietnamita, gracias a la que la casa está invadida por lo último en tecnología (Wii, PS2...) y a Marie, francesita de Rennes, que es una niña encantadora, y jovencísima, las dejare para el siguiente relato... Ahora, ya tenéis una idea básica de la mitad del personal de la casa, e imágenes de mi cuarto, la cocina y el patio trasero, así que de momento... Va bien, la cosa
