Sabéis qué es lo mejor de estar fuera... de compartir casa con gente de otros países... (en mi caso con otros 6, que parecemos la sede de la ONU...), bueno, pues a pesar de las opiniones más modernamente "cools" que abogan por el intercambio cultural, la apert
ura de tu mente y tu crecimiento personal... que en realidad son un montón de chorradas la mayoría de las veces, porque somos todos igual de cerrados de sesera (yo por lo menos, porque aunque convivimos juntos, mi tolerancia para con el mundo es la misma y mi opinión sobre los chinos, los franceses, los ingleses, los vietnamitas o los aussies... no ha cambiado por vivir con ellos, aunque eso sí, ahora distingo..."los chinos son.........., aunque he conocido a alguno la mar de majo...., vivía con uno que..." en fin, que esto de aprendizaje cultural tiene poco...). Lo realmente estupendo es llegar a uno de esos acuerdos tácitos y no expresados públicamente, por el que cuando decides que 6 personas no pueden cocinar al mismo tiempo y el inquilino de al lado te estorba mucho decides, que el día que quieres comer rico y cocina tranquilamente "al estilo de la abuela", pues decides que la mejor opción es invitarlos a comer a todos y que no toquen nada que no esté ya puesto en su plato... Yo lo reconozco... a mi esto me ha llevado ya en más de una ocasión a cocinar paellas para 10 y olla gitana para medio vecindario... 
(INCISO) Empiezo a tener la sensación de que esto suena casi a queja, que imagino debe de deberse a mi estado de salud un poco debilitada, y luego, tenéis la sensación de que es que no estoy todo lo agusto que pudiera... y no es cierto, no pretendo para nada quejarme... MUY AL CONTRARIO, me siento super feliz por estas pequeñas cosas... En fin, que no puedo decir que cuando cocino para toda la casa no me guste hacerlo, ya sabéis que tanto cocinar como organizar eventos festivos me encanta y me hace sentir feliz...
(INCISO) Empiezo a tener la sensación de que esto suena casi a queja, que imagino debe de deberse a mi estado de salud un poco debilitada, y luego, tenéis la sensación de que es que no estoy todo lo agusto que pudiera... y no es cierto, no pretendo para nada quejarme... MUY AL CONTRARIO, me siento super feliz por estas pequeñas cosas... En fin, que no puedo decir que cuando cocino para toda la casa no me guste hacerlo, ya sabéis que tanto cocinar como organizar eventos festivos me encanta y me hace sentir feliz...
En fin, aclarada la parte anímica de mi misiva, os contaré que bien a menudo, disfrutamos de cenas asiáticas, que suelen "aromatizar" toda la casa, rollitos vietnamitas recién preparados, barbacoas de marisco (no preguntéis de quien es la idea, de recurrir a tan socorrido plato nacional...), pasta en todas su variedades, etc... Tengo si bien que decir, que el mejor cocinero de casa suele regalarnos c
on exquisitos platos de pasta y postres, pero que de las comidas más entretenidas son las "gallettes" francesas preparadas por Marie... Buenísimos y de postre crêpes dulces... Una exquisitez...
Definitivamente, y aunque alguno no lo entienda mucho, me encantan mis compañeros de casa, disfruto compartiendo habitáculo con otras 6 personas, lo que creí que no diría nunca y por supuesto, el hecho de convivir con gentes de nacionalidades distintas (dejando a parte a los chinos... ;-P ) me parece una experiencia de lo más interesante y gratificante y no puedo sino agradecerles su aportación a mi personalidad...

No hay comentarios:
Publicar un comentario